Esta es la primera entrada, y ¿qué mejor que hablar sobre el primer viaje internacional que hice?
Argentina fue el primer país que visité. Tenía 9 años y, right off the bat, fue una experiencia muy rara (esa debió ser la señal de que mis viajes nunca iban a ser normalitos).
Íbamos toda mi familia: mis papás, mis hermanos y yo. Era diciembre de 2001, y lo primero que me impactó fue el avión porque no era el típico de dos hileras. Viajamos por la extinta Varig de Ciudad de México a São Paulo, para después llegar a Buenos Aires. No sé si ya habían sido publicados, pero en esa época los libros de Harry Potter apenas se estaban haciendo famosos en México, y yo llevaba el de La Piedra Filosofal. Me dio tanta hueva que nunca lo terminé (y nunca me gustó Harry Potter).
Pero al llegar a Buenos Aires, la primera noticia que nos dieron fue:
“Nuestro presidente acaba de renunciar. No tenemos presidente.”
Sí fue muy de what the fuck. Nunca me hubiera imaginado que algo así pudiera pasar, ¡y menos mientras estábamos camino justo a ese lugar! Y aunque yo no entendía en ese entonces la magnitud de ese pedo, sí se sentía un vibe rarísimo.
Veía la cara de preocupación de mis papás, pero… ¿qué podíamos hacer ya?
La segunda cosa que me impactó fue que, al ser diciembre y estar al sur del Ecuador, era verano. Obviamente, fue la primera vez que visitaba un lugar donde la estación del año no coincidía con la mía. Así que fue horrible ver todas las decoraciones navideñas mientras hacía un calor de la chingada.
Nos quedamos en un hotel horroroso en el centro de Buenos Aires. Justo en frente de Harrods. En esa época no sabía qué era Harrods, ni recuerdo si ya estaba abandonado, pero mi mamá siempre habla sobre eso cuando recordamos el viaje: sobre cómo todo parecía estar intacto, y lo que se alcanzaba a ver desde afuera se veía fancy as fuck.
Recuerdo que el día que llegamos ya era tarde, así que fuimos a cenar, y fue un shock para mí porque vi familias enteras en la calle. Sí se sintió muy culero eso. Pero en general, no había gente en las calles (pero si viviendo en ellas) y apenas había algunos lugares abiertos. Recuerdo un ambiente de mucha preocupación, mucha pobreza y bastante vandalismo.
La ciudad era muy vieja, y claro que me gustó porque era algo nuevo para mí (y me sigue encantando. Buenos Aires sigue siendo de mis ciudades favoritas).
Tal vez debimos haber estado unos 5 o 6 días. En las tardes, acompañaba a mi mamá a unos locales con puros teléfonos donde se podían hacer llamadas de larga distancia. Eso es muy raro ahora que lo pienso.
Recuerdo haber recorrido San Telmo, el Obelisco, el Delta, el recién inaugurado Puente de la Mujer en Puerto Madero, Recoleta… pero en realidad no tengo muchos recuerdos de ese viaje. Aunque sí me acuerdo que también me sacaba de pedo ver que los hombres se saludaban de beso entre ellos.
Pasamos Navidad ahí y fuimos a cenar a Puerto Madero. Me había peleado con mi hermano y me rasguñó la cara con una tapa de la tele, así que la tenía toda rajada. No recuerdo por qué, pero hice un berrinche que medio arruinó la cena jajajajaja.
En fin, ese fue un pequeño resumen de mi primer país visitado y mi primera vez en Argentina. Desde entonces he regresado otras dos veces. No he recorrido otras partes de Argentina, aunque me muero por hacerlo. Así que espero que después de cumplir mi meta de los 100 países, pueda regresar y ver más de este hermoso país que también es muy especial por ser el primero.
— M